Artículos Festivales

Previous Próximo
Festival de Cannes 2016 Festival de Cannes 2016   Segunda Jornada Canne...
Festival de Cannes 2016 Festival de Cannes 2016 Presentación "Café Societ...
El baile cinematográfico del FICCI 56 El baile cinematográfico del FICCI 56 Kinetoscopio Edición 113 ...
600 millas, de Gabriel Ripstein 600 millas, de Gabriel Ripstein 55º FICCI Festival Intern...
Carta a una Sombra FICCI 55 Carta a una Sombra FICCI 55   55º FICCI Festival Int...
Tres Escapularios, de Felipe Aljure Tres Escapularios, de Felipe Aljure   55º FICCI Festival Int...
Plan Sexenal, de Santiago Cendejas Plan Sexenal, de Santiago Cendejas   55º FICCI Festival Int...

40º Festival de cine Iberoamericano de Huelva

Kinetoscopio Edición 108 / Festivales

40º Festival de cine Iberoamericano de Huelva

Cuarenta años acercando las dos orillas

 

Fotografía: María Victoria Puerta

Por María Victoria Puerta
Madrid, España

 

Finalizada la 40ª edición del Festival de Cine Iberoamericano de Huelva resulta difícil olvidar el esperpento organizativo en que se ha convertido este Festival de la mano de su nuevo director, que ha mostrado, en solo seis meses, que las cosas pueden hacerse de la peor manera posible. El tufillo nacionalista que desprendía la virulenta reacción al nuevo nombramiento por parte de la Asociación de Productores de Andalucía difuminó el argumento más relevante de su comunicado: La incompetencia de Pedro Castillo Arteta para ocupar el cargo de director. Afortunadamente la continuidad del equipo de programación ha permitido una muestra cinematográfica de calidad y variedad en sus planteamientos que ha sido el refugio y el consuelo de los amantes del cine.

En la Sección Oficial a Concurso han convivido películas de corte narrativo con otras experimentales, inquietantes, de gran belleza y fuerte personalidad. La ganadora del Colón de Oro fue la uruguaya Zanahoria, con guion y dirección de Enrique Buchichio, que en su segundo largometraje vuelve sobre ese asunto que las sociedades de Iberoamérica parecen incapaces de sanar: La corrupción y represión político militar. Buchichio narra un hecho real protagonizado por dos periodistas que en 2004, en vísperas del triunfo de Tabaré Vázquez, intentaron esclarecer los procedimientos de los servicios de seguridad del Estado en la represión política y su lucha para permanecer impunes. Zanahoria es una obra que utiliza los recursos de un thriller dentro del empaque de documental y que deja claro que los crímenes de la dictadura los conocemos por los familiares de los desaparecidos pero ni se sabe cómo ni dónde están las víctimas, y que no es posible acusar formalmente a alguien por aquellos crímenes.

La colombo-estadounidense Manos sucias, siempre presente en las quinielas para el Colón de Oro, se llevó el Premio Especial del Jurado. El Premio del Público lo obtuvo la producción mexicana de Sebastián del Amo, Cantinflas, por la que Óscar Jaenada recibió el Colón de Plata al mejor actor.

Eugenio Zanetti –el profesional de mayor relieve en el jurado oficial del festival– apostó por la calidad de los proyectos experimentales frente a las producciones de gran presupuesto, resaltó el auge de las producciones en Latinoamérica gracias al apoyo de los gobiernos democráticos y a la rebaja de los costes alcanzados por el uso de las tecnologías digitales; también denunció la autocomplacencia, el snobismo, el amaneramiento y el horror escenográfico que amenazan a las producciones, al tiempo que reclamó mayor libertad creativa, un ritmo cinematográfico más apegado a los tiempos reales de los seres humanos, una visión globalizadora de los temas a tratar sin traicionar la forma expresiva e hizo una llamada a no olvidar que el cine es imagen y que con imágenes hay que narrar. Independientemente de las opiniones de Zanetti, Jauja, del también argentino Lisandro Alonso, se llevó el premio a la mejor fotografía; y aunque esta hermosa película influida por la narrativa del gran Julio Cortazar provocaba oleadas de espectadores abandonando su proyección, nadie discutió su maestría fotográfica y la belleza de uno de sus principales protagonistas: el paisaje de la Patagonia.

En el mismo ámbito del cine personal y minoritario se encuentra la obra de Roberto Flores, Ruido rosa, que trata del efecto rejuvenecedor del amor en una pareja de cincuentones solitarios que se redimen de su soledad mediante el gozo y el dolor del sentimiento amoroso recobrado. En la entrega de los galardones su director se mostró extraordinariamente emocionado al recoger el Colón de Plata a la mejor actriz, Mabel Pizarro. El palmarés lo completó el brasileño Daniel Ribeiro con el Colón de Plata a la mejor dirección por Hoje eu quero volar sozinho; Alvaro Brechner con el Colón de Plata al mejor guion por Kaplan y el premio al mejor cortometraje a Os meninos do Rio de Javier Macipe.

Cabe mencionar además al premio más cuantioso –25.000 euros–, que otorga la SGAE al mejor guion no publicado y que el cubano Carlos Lechuga agradeció en el escenario al recibirlo en su XI edición; el baile-desorientación de este cineasta cubano, que expresó su compromiso con la libertad, al abandonar el escenario fue el momento más grácil y armonioso de una gala que se desarrollo aburrida, anodina, y por momentos, delirantemente sin sentido. Y valga aplaudir la Sección Rábida, que este año por primera vez fue de carácter competitivo. La Carabela de Plata a la obra más innovadora se la llevó la película cubana Conducta. El Foro de Producción, reducido este año a la mitad, todavía representa muchas oportunidades, como las que ha tenido Ana Sofía Osorio, que repite con La espera. También en el Foro de Huelva consiguió para su película Sin palabras el dinero para el color y la sonorización. Más frío se manifestaba Daniel García de Diafragma Producciones –productor de El vuelco del cangrejo, que ganó aquí hace tres años el Colón de Oro–, quien valoró con mucho escepticismo los resultados conseguidos en el foro, pues a su juicio falta más representación de la industria.