Editorial Edición 115

Ken Loach: 80 años lloviéndole piedras y premios

 

Nos comparte Luciano Castillo, desde La Habana, apartes de un texto que la actriz y realizadora española Icíar Bollaín escribió sobre Ken Loach en el que afirma que “Sus películas son combativas no solo por los personajes, que suelen serlo, por los temas que plantea o el punto de vista desde donde se narran, sino por el mismo hecho de contar ese tipo de historias. (…) Alguien que no cree que las cosas se pueden cambiar, aunque solo sea animando a la reflexión, alguien que no ve el cine como un medio para provocar algún tipo de reacción, no se molestaría en hacer unas películas que a menudo denuncian situaciones o presentan personas en conflicto, tratando de cambiar su realidad”. Creo que es una definición precisa del autor al que le hemos dedicado este número de Kinetoscopio.

Ken Loach cumplió 80 años de vida el pasado junio y tuvo como regalo anticipado su segunda Palma de oro en Cannes, un reconocimiento que llega ad portas de ajustar cinco décadas haciendo cine. Una obra militante, combativa, nada complaciente y que se ha puesto siempre del lado de los desposeídos y los seres anónimos, siendo punitiva con las decisiones políticas inglesas que han generado una inequidad social que no puede seguir oculta. Pueden acusarlo de reiterativo, aleccionador y esquemático, y lloverle piedras desde muchos rincones de la crítica, pero Loach jamás ha perdido el norte de su intereses autorales, y esa consistencia es también la causa de la lluvia de reconocimientos y galardones que su filmografía le ha generado a lo largo de todo estos años.

Que coincidiera su cumpleaños con la Palma de Oro para su filme I, Daniel Blake fue la disculpa oportuna para celebrar su vida, obra y legado. Tenemos preparado un perfil biográfico muy completo, un texto sobre la influencia de sus filmes en el cine inglés contemporáneo y una selección de reseñas (con opiniones a favor y también en contra) sobre doce de sus principales filmes. Con este material rendimos tributo a un autor que vio en el cine un medio para denunciar, alertar y advertir puesto que, desde su óptica, Inglaterra no es exactamente un modelo de justicia social. Ha sido valiente y eso queremos resaltarlo en esta revista.

En ese diálogo con Icíar Bollaín, Loach también afirmaba que “Una película puede dar apoyo a la gente que está luchando por mantener vivas unas ideas o por hacer cosas. Una película puede apoyarles. También hay más cosas en una película. Una película, pienso, debería estar imbuida de la política, pero no debería estar limitada por la política. Una vez que has decidido una situación o una historia, tienes que ser sincero con la gente de la que habla la película”. De eso se trata.

 

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–El Editor